Últimamente tengo la sensación de que tengo los ojos vendados, y no porque nadie me intente poner esa venda; sino porque a mí me resulta cómoda. Tengo la sensación de ser un niño con los ojos tapados que no quiere ver lo que hay al otro lado y no quiere que le llamen para no tener que intervenir en algo desagradable. Creo que ahora mismo estamos detrás de una venda que queremos que nos proteja de ver los ojos de los otros (ojos de sufrimiento, de guerra); y creo miramos a escondidas por una rendija para ver si nos dejan de mirar para no tener que responder y responsabilizarnos, para que pase el mal trago confiando en que piensen que no hemos ayudado porque no les hemos visto.
No hay más que mirar los periódicos, los titulares, las cifras… Estamos haciendo oídos sordos a un conflicto que está a las puertas de Europa, a orillas del Mediterraneo.
El conflicto entre Israel y Palestina hace tiempo que se salió de los márgenes permisibles; por mucho menos Europa y EEUU han intervenido en conflictos en los que se habían violado muchos menos Derechos Humanos (claro que también había muchos más intereses).
No voy a explicar en que consiste el conflicto, no voy a contar cuales son los motivos, ni voy a decir quiénes son los buenos y quiénes los malos. Hay mucha información a nuestra disposición como para que adoptemos una postura responsable y sepamos que está pasando. Lo que sí está claro es que los bandos no están compensados, y que se están rompiendo las “reglas de la guerra” (si es que pueden existir reglas para eso), da igual si es un soldado o un niño de 3 años.
Todos los días los muertos se cuentan por centenares y aún no hemos intervenido; seguramente esperaremos a que un bando aniquile al otro; y cuando haya acabado y analizaremos el conflicto y diremos algo así como: “deberíamos haber hecho algo”. Pero que cómodos estamos detrás de nuestra venda y que poco nos gusta mancharnos las manos.
Referencias:
- A nuestros líderes políticos, Luisa Morgantini. Público.
gmp. gracias a aquellos que hacen de conciencia de los demás haciéndonos pensar


Has descrito la situación mejor que cualquier editorial de cualquier periódico (sea de la inclinación política que sea).