Cada vez que dejas de mirar el segundero del reloj este parece echar a correr como si le fuera la vida en ello, y realmente la que va pasando es la tuya propia…
El tiempo vuela, corre, se acaba y se escapa… Hay quien intenta agarrarse a los marcos de las puertas para evitar pasar por ellas; pero es imposible, hay quien se deja arrastrar y vaga por donde le lleve el tiempo; yo quiero pasar por cada una de las puertas en el momento adecuado, que sin duda es mucho más complicado que todo lo anterior.

Espero estar acercándome a ello.

